Microrrelatos ganadores “Yo también cuento”

El pasado miércoles 25 de marzo se desarrolló el acto de entrega de los premios de este certamen. Para la lectura de los nombres premiados contamos con Fran Marchand, Almudena Sanz, los miembros del jurado Gustavo Sáez y  Elena Romero y nuestra invitada especial Emma Lorenzo, profesora del centro Santa Cristina y partícipe del proyecto de la mediateca de Alejandría.

Ha sido un placer leer vuestros relatos, escritos con tanto cariño e ilusión, como nos consta. Os animamos a seguir participando en próximas ediciones y si no lo habéis hecho en esta ocasión, a hacerlo en el futuro. Gracias de nuevo y enhorabuena a los premiados:

  • CATEGORÍA Cervantes: Yago Urzáiz (3º Primaria) , por el relato “Superhéroe”
  • CATEGORÍA Shakespeare: Álvaro Rodríguez (6º Primaria) por el relato “Encerrado”
  • CATEGORÍA Delibes: Alejandro Fernández (2º ESO), por el relato “El sueño interrumpido”
  • CATEGORÍA Dickens: Carlos Arsenio (3º ESO) por el relato “Reloj”
  • CATEOGRÍA G.Márquez: Miguel Valiente (abuelo de alumno de Primaria), por el relato “Munich”

Si alguno de los premiados no pudo asistir el acto, puede recoger su premio a partir del 7 de abril en la mediateca en su horario de apertura.

A continuación, podéis leer todos los microrrelatos ganadores:

 

Mi sueño es tener poderes. Salvaría a la gente. Tendría el poder del hielo. Convertiría en hielo todo lo que quisiera. También me gustaría tener el poder del agua: es el mismo sólo que con agua. El de la roca también me lo pido. Atraparía a los malos para llevarlos a la cárcel.
Me llamaría súper-elementos. Seguiría yendo al cole, a Hipatia. Pero cuando alguien me necesitara me transformaría en súper-elementos para salvarle de cualquier situación peligrosa.

Yago Urzáiz Mora (3º Primaria)

 

Era una cálida mañana de julio, yo, como todos los días permanecía sentado en la roca que habían puesto en mi caja, perdón no me he presentado, me llamo Johnny. El día que me raptaron yo estaba en casa tomando un rico queso con mi padre, mi madre y mi hermano, cuando me raptaron unos seres muy feos y me encerraron en esta caja de cristal. Desde que estoy aquí solo veo caras tristes, ya que por el cristal puedo ver otros como yo. Y si ahora te digo que soy un ratón, la cosa cambia ¿no?.

Álvaro Rodríguez Muñoz (6º Primaria)

 

Ahí estaba yo… sentado en una roca en medio de la nada.
Tirando hacia atrás unas migas de pan que tenía en el bolsillo, vi una sombra detrás de mi y cuando me di la vuelta, vi un monstruo de migas de pan, que yo había creado sin querer. Cuando me iba a golpear, algo gigante lo aplastó: era mi despertador.
Me levanté, me vestí y me fui al instituto.

Alejandro Fernández (2º ESO)

 

Leo miraba su reloj con una expresión intranquila mientras sus cabellos rizados y negros le caían sobre la cara,llevaba alrededor de tres meses en aquella habitación oscura,pequeña, y sin nada que hacer mas que descoser las paredes con su vista, esperaba encontrar una puerta cada vez que pasaba la mirada por encima.
Eso y miraba su reloj y contaba los minutos… de hecho pareciera que en algunas posiciones las agujas reflejaban la imagen de el mismo joven, aunque este segundo estaba en un sitio mejor y mirando fijamente su reloj se perdía una bella vida circundante.

Carlos Arsenio (3º ESO)

 

1970. Múnich. Eran las 10 de la mañana y lucía un sol espléndido. Iba en el tranvía que baja por la Frauenstrasse para visitar el Deutsches Museum.

De pronto, levanté la cabeza y lo vi. Mejor dicho, me vi. Fue un golpe brutal que me encogió el estómago.
Tendría mi edad. Idénticas facciones, el mismo pelo algo rizado, parecida altura. Fue como verme desde fuera en una película real.
Toqué atropelladamente la campanilla de parada. El maldito tranvía no se paraba. Estaba ansioso por alcanzarle, conocerle, saber quién era.
Paramos. Corrí inútilmente. Había perdido para siempre a mi otro yo.

Miguel Valiente (abuelo de alumno de Primaria)

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